Primer post de este 2011.
Hace rato que estaba a la espera de ese "algo" que me hiciera retomar las letras por estos rumbos. Un par de temas se me cruzaron por la cabeza pero eventualmente fueron descartados por X razones. Pero este día, 11 de febrero a estas tempranas horas de la mañana, ese "algo" ocurrió ¡y vaya manera de ocurrir! ...
¿He mencionado que tengo un hermano puberto que además de todo es autista? ...uhmm...creo que un par de veces. ¿He mencionado que dicho hermano tiene un particular amor por la música? ¿He mencionado que se apoderó del único aparato de sonido que todavía funciona en mi casa? ¿He mencionado que tiene una programación musical que sigue religiosamente TODOS los días? Pues si no lo había mencionado, se los comento ahora.
La rutina musical de mi hermano (entre otras rutinas) es la siguiente: De lunes a viernes, 6:30 a.m. Luis Miguel (empezando con "la Incondicional", en el lado A y terminando con "Amarte es un placer", en el lado B) a las 8:30 a.m Frank Sinatra (comenzando con "L.A is my lady" en el lado B y terminando con "This life" en el lado A) Sábados antes del mediodía: Chayanne... (no recuerdo bien el nombre de la primera canción, creo que es algo así como "Cuidarte el alma"... y la última es una de las viejitas que se llama "Daría cualquier cosa") ¿Había mencionado que mi hermano escucha su música en cassettes? bueno asumo que con esa especificación de los "lados" ya habrá quedado claro ese detalle.
Pues bien, el punto de esto es que esa rutina musical es Básica en la vida de mi hermano, y ha sido así por lo últimos DOS años... sí, me toca escuchar ese "variado" repertorio musical TODOS los días. No hay posibilidad alguna de negociar a ese respecto, es más tengo prohibido siquiera intentar acercarme al aparato de sonido y ya ni se diga a los cassettes. (aaaahhhh, suspiro)
Ahora, se preguntarán (o tal vez no) ¿por qué he traído a colación este tema precisamente hoy? Sencillo, hoy ocurrió algo que estuvo a punto de romper con esa sagrada rutina musical y consecuentemente de alterar por siempre el orden natural del universo autista de mi hermano y consecuentemente... el mío.
Resulta que se llegó la hora de escuchar a Sinatra. Efectivamente mi hermano se dispuso a colocar su cassette verde en el aparato y yo ya estaba esperando las primeras notas musicales de "L.A. is my lady" pero nada... silencio... pasaron un par de minutos y todavía nada. Mmm eso me pareció un poco extraño pero seguí en lo mío hasta que la vocecilla puberta de mi hermano me comunicó que no había podido hacer funcionar el cassette, pregunté ¿por qué? y la misma vocecilla me respondió "es que se le enredó la cinta" ... ¡recórcholis! -pensé- y acto seguido vi a mi hermano por la ventana de mi cuarto, sosteniendo su cassetito verde y además de ello un lapicito con el que había intentado arreglarlo.
"Enseñá"-le dije- y le pedí que me diera el cassette para revisarlo. Y pues sí, tal como él me había dicho, la cinta se había enredado. A simple vista pensé que era una cosa X y que en un par de segundos estaría arreglada... pero no fue así. No tengo la menor idea de cómo fue que la parte blanca de la cinta se enredó pero el típico procedimiento de sacar un poco de la cinta y tratar de ajustarla nuevamente no estaba funcionando. Por supuesto en todo momento tuve la respiración de mi hermano sobre mi cuello, desesperado porque quería escuchar su música, y yo en mis adentros pensando "¿por qué diablos no le pasó esto al cassette de Luis Miguel o al de Enrique y Ana, o al del Bardo?"
En fin, mi hermano había venido a mi por una solución a su problema y como buen autista no se iba a ir hasta conseguirla. Así que luego de que el procedimiento previo no diera resultado... hubo que aplicar medidas más drásticas. Vi que el cassette tiene una serie de tornillitos y pensé que la única manera de colocar la cinta en su lugar nuevamente, era abriendo el cassette, así que le dije a mi hermano que me alcanzara una cajita transparente donde guardo un par de destornilladores pequeños y procedí de conformidad ante la mirada angustiada de mi hermano.
Me sentí peor que cirujano en su primera intervención, socando de que no se fuera a desenrollar toda la cinta y entonces sí la tragedia fuera mayor. Luego de lidiar un poco con la tediosa cinta logré desenredarla, ahora lo complicado iba a estar en re-colocar el otro extremo redondito blanco donde va la cinta, en su lugar sin que se desarmara el otro, que era donde estaba tooooda la cinta negra. Finalmente logré colocar cada cosa en su lugar y ahora a poner la tapa rápidamente y luego los tornillos.
Creo que pocas veces he sentido tanta presión por arreglar algo. En este momento escucho "The summer wind" en esa maravillosa voz... "La Voz"... mi hermano ha vuelto a su rutina musical.
4 manifestaciones de la libertad de expresión:
wow nena... sos una gran hermana! ;) (aparte claro del punto insignificante que de toda la selección musical bastante limitada por cierto, era lo que más valía la pena reparar...jejeje) abrazos a vos y a tu hermano.
siiiiiiii ésa era la mayor presión... no era cualquier cassette... era Sinatra!!! jajajaja. Gracias nena, abrazos para ti también ;)
Seguro que para tu hermano fuiste todo una heroína.
Sabes me dieron ganas de desempolvar mis cassettes.
Un abrazote
Una buena historia de suspenso, con final feliz incluido. :-)
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